viernes, 21 de octubre de 2011

Fernando de Szyszlo Valdelomar

Resalta en la obra Mario Vargas Llosa

Alfredo Barnechea presentó su última obra en la 32° Feria de Libro Ricardo Palma

LA REPUBLICA Viernes, 21 de octubre de 2011 | 5:44 pm

Alfredo Barnechea presenta su obra "Perú, país de metal y melancolía"

Barnechea firmó autógrafos y se tomó fotos con los asistentes al evento.

"Perú, país de metal y de melancolía, memorias de una educación política" es la última obra del analista Alfredo Barnechea la cual presentó, ayer, en compañía del ex presidente de Colombia, Andrés Pastrana y el ex presidente de Bolivia, Carlos Mesa Gisbert, en el Salón de Actos de la Municipalidad de Miraflores.

La obra es una recopilación de hechos anecdóticos sucedidos en Perú y en el resto de países de Latinoamérica el cual tiene como personaje resaltante al Nobel de Literatura, Mario Vargas Llosa. Comenta Barnechea que en la obra cuenta los parajes que vivió junto al autor de “El sueño del celta”. La presentación de la obra se realiza en el inicio de la 32° Feria de Libro Ricardo Palma.

A su turno Andrés Pastrana comentó que la obra es una excelente recopilación, al contar que en su gobierno trabajó en la derrota al terrorismo y la inclusión social. Asimismo resaltó que su gobierno fue el inicio en las acciones de descubrir las irregularidades que cometía el ex presidente Alberto Fujimori en Perú.

“Nosotros nos dimos cuenta de un tráfico de armas entre Jordania y el Perú para ser enviadas a las FARC. Comenzamos a buscar todos esos lazos y descubrimos que en esa época, 1999, el gobierno peruano al mando del Alberto Fujimori estaba comprando las armas para las FARC. Sorpresivamente el hace un rueda de prensa con Vladimiro Montesinos diciendo que habían desarticulado la mayor red de tráfico de armas en América Latina”, contó.

Admira a Haya de la Torre

Por su parte el ex presidente de Bolivia, Carlos Mesa Gisbert, resaltó que en el libro de Barnechea se marca la palabra “provinciano” el cual según dice, Barnechea hace una mira universal del Perú y una reflexión sobre América Latina a partir del pensamiento de los fundadores. “A la vez uno se encuentra con Haya de la Torre. Si él tuviera que hace una valoración del pensamiento peruano el de haya es mucho más creador que otros pensadores”, indicó.

“Reafirmo mi admiración por Haya de la Torre por María Arguedas. Está es una obra que vale para mí país. No sé si el Perú es un país de metal o de melancolía, quizá en algún momento lo fue si Melvin lo dijo cuando pasó por las costas de Perú, yo presiento que el Perú no es un país de melancolías, como lo dijo Gabriel García Lorca”, señaló.

Pensó en escribir sobre Mario Vargas Llosa

Para finalizar Alfredo Barnechea rescató el verso de García Lorca,”es un soneto de 1929 que siempre me fascinó Javier Pérez de Cuellar siempre habló de ese verso: Oh! pequeña morena de delgada cintura, oh! España, oh! Piedra nuestra sobre la luna dura oh! Perú país de metal y melancolía”. García Lorca se refería a una chica de nombre Camela Cóndon hermana del encargado de ocios de la embajada de Chile donde llegaba Lorca como presidente estudiantil.

Comentó que al inicio de su libro quiso explicar las razones de porque es provinciano y que antes de hacerlo pensó en escribir uno referente al Nobel Vargas Llosa.

Barnechea terminó la presentación de su libro con un extracto: “Pienso como dijo José de la Riva Agüero, Perú es el país primogénito de América del sur (...) este libro es para contarles que pasó en último medio siglo en el país”.

Al evento acudieron los padres del presidente de la República, Don Isaac Humala y Doña Elena Tasso de Humala, asimismo los congresistas Víctor Andrés García Belaunde y Fernan Altuve, y también el artista plástico Fernando de Szyszlo.

Fernando de Szyszlo Valdelomar

Cultural

Cartas desde Lima

EL PAIS Lima, 22 de marzo de 1966

Querido Ángel:

La situación del Perú es cada vez más lóbrega. Es posible que los Museos del Estado no tengan como funcionar. Mi propia suerte está decidida por mí mismo. Te envío el último cuento que he escrito en estos días. (...) Yo ando muy agobiado y no me quedan fuerzas para revisarlos. Ojalá que el cuento último te parezca aceptable. He cerrado, acaso, con ese relato algo. Te envío también un artículo que escribí en Estados Unidos y un cuento sobre el mismo tema. Lo dejo todo a tu excelente criterio. Si el cuento vale la pena, inclúyelo en tu edición. Está inédito. La colección podría llevar por título quizá el del último cuento, "Amor mundo". (...) Cuando recuerdo tus intervenciones en Arica, las de Mario Monforte, las de Buenaventura, la de Szyszlo; nuestras largas charlas, me animo mucho. Latinoamérica es fuerte como Uds. como era yo hace algunos años, y generosa. La gente peruana que es de la calidad de Uds. está agrilletada y van a tratar de agrilletarlos más. Gobiernan los corruptos, los sirvientes de extranjeros; pero llegarán a ser tan repugnantes que acaso no sea tan difícil derrotarlos. Lo que me preocupa es que la juventud está cayendo en confusión, por la confusión en que aparece, también, la visión de los problemas y de cómo han de ser resueltos en el mundo. Los de mi generación tuvimos suerte. La esperanza de un mundo justo, o de la construcción de un mundo menos cruel parecía firme.

(...) Si algo me sucede, ya verás lo conveniente. Me complace muchísimo, Ángel enviarte estos trabajillos. Tú los darás a conocer bien. Los "aindiados" latinoamericanos somos tan buenos como los "europeizados" y los africanizados. ¿Nos podíamos haber entendido mejor tú, Mario, el propio Millas (buena gente) y yo? Cada quien distinto y aun más igual. Puro Heráclito, hermano.

Te abraza,

José María

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4 julio de 1966

Querido Ángel

(...) Tu carta me ha vuelto a dar bríos. Paso por un período bravísimo. Oscilo entre la exaltación y la depresión, en mayor grado que en los últimos tiempos. Antes era pura dinamita. Creo que si venzo la crisis haré una buena novela con el tema del puerto y le encontraremos un título adecuado, porque tu reflexión sobre "Amor Mundo" es muy acertada .

Con Fernando [Szyszlo] nos hemos casi angustiado ante la idea de que has de estar en Caracas y no vas a poder pasar por Lima. ¿No podrías siquiera estar un día? En Lima está volcado todo el Perú: si nos anuncias tu llegada, te alojas en mi departamento y te mostramos el Perú en horas; te preparo un programa de danzas que te meterán el corazón del Perú en el tuyo, que bien lo necesita. Te ruego reflexionar seriamente en esta necesidad. Es tanto tuya como nuestra. ¡Solo un día! Para que pruebes este gran licor que es el Perú y vuelvas tan pronto como te sea posible y por más tiempo.

(... ) La vida nos exige más que a muchos y tiene derecho a exigirnos. No seremos de fierro pero estamos obligados a ser de acero. Yo te lo digo, que estuve tan en la puerta de la nada ¿Por qué ir a la nada, cuando la vida es formidable especialmente para nosotros? ¿Podrás creer que la felicidad encontrada en aquello que creía que la felicidad no existía me tiene aturdido, y hasta angustiado y hasta algo deprimido? Debe ser, también que estoy algo ebrio. ¡Ven, Ángel!; estáte sólo un día en Lima! ¡Te prometo firmemente que verás la danza de la agonía de Rasu Ñiti, mejor que en ese relato que de veras te gusta. Este llamado te lo hago a nombre de Fernando y dos o tres más que valen más o menos como él! Te abraza,

José María

* * *

12 de Julio de 1966

Querido Ángel:

Recibí ayer tu última carta. El mismo día llegué de Santiago. Fui a consultar con una psicóloga que me libró de un período de depresión muy agudo en 1960. Me ha encontrado en condiciones de reponerme. También tenía que arreglar asuntos de familia. Los dos hijos de mi mujer actual están todavía en Santiago. Los llevaron cuando sufrí el "accidente".

(...) La juventud se encuentra, como aquí, desorientada, sin tener a quien escuchar con verdadera fe. Yo hablé ante unos quinientos jóvenes de un liceo nocturno y tuve la suerte de enardecerlos hablándoles de cómo en el Perú la lucha es dura entre quienes desean que las comunidades se conviertan en una parte más del mundo llamado occidental en el cual el poder por la acumulación de la riqueza es el perverso impulso que mueve a las gentes, y entre quienes creemos que no debe destruirse en los comuneros lo que tienen de fraternidad, de convicción de que el mal de un individuo es también el mal de los que forman parte de su comunidad. Pero salí agotado de la charla. Me llevaron al liceo para tener una conversación informal con una sección y el Rector decidió que hablara a todo el liceo.

(...) Hoy no me siento bien. Los traumas de mi infancia y adolescencia fueron muy quebradores. Tu carta me hizo un gran bien ayer. Dormí algo mal y hoy amanezco como sin aliento. Pero he de seguir peleando, Ángel. Te lo prometo. Mi mujer es excelente, pero he roto amarras formidables para unirme a ella y debo haberme herido fuerte al desgarrarme de esas ataduras. Además estoy viviendo de otro modo. Disfrutando de lo que antes consideraba como maldito. Y también esa es una lucha.

* * *

25 de agosto de 1966

Querido Ángel:

Estaré en Buenos Aires desde el 2 hasta el 11 de setiembre. Estoy considerando la posibilidad de ir a verte aunque sea por un día. Yo no conozco Montevideo y, además, sería temerario no visitarte quedando tan cerca. Voy a intervenir en un simposio sobre el origen del folklore en América. Puedo viajar a Montevideo el 12. No dispongo de mucho tiempo porque acabo de ingresar a la Universidad Agraria, como Profesor a tiempo completo dedicado exclusivamente a la investigación. Es una situación algo contradictoria. Porque no me dejará, más que tiempo, sosiego suficiente para continuar con esa novela sobre la harina de pescado, industria que ha revuelto una parte del Perú y ha creado un universo humano inverosímil, más extraño que cualquier ficción.

(...) Lo malo es que no ando muy bien de salud. Sobre la secuela de las cosas que me ocurrieron e hice me agobia una situación emocionalmente confusa, ahora. Todo viene de mi falta de adaptación verdadera al mundo urbano. Hay zonas de esta vida que no entiendo y me pierdo cuanto más trato de comprenderlo y de hacerme a sus exigencias. Hay "impurezas" en la ciudad que mi carne no aguanta. Quizá sea perder tiempo hablar de esto. Te hago telegrama de Bs. As.

Un abrazo,

José María

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Mar del Plata, 6 de set. 66

(manuscrita)

Querido Ángel:

Espero llegar a Montevideo el domingo. Te telegrafiaré mañana. Atravieso por una crisis peligrosa. Todos mis puntos de apoyo verdaderos se resquebrajan. He vacilado mucho en decidirme a ir en estas condiciones y no aparecer en la Universidad, lo que en otras condiciones habría hecho.

Te pido un favor condicional: si conoces un psiquiatra en quien confías de veras te ruego separarme una cita para el lunes o martes. Se trata de intentar con él una apreciación del grado de desequilibrio emocional que padezco. Habrá de ser una cita de por lo menos una hora. En el Perú no hay sino uno bueno que está en Europa. Tengo un antiguo enredo, traumas, adquiridos en la infancia. Se había superado aparentemente, pero creo que un hecho sin importancia para cualquiera, me hundió nuevamente en una crisis más aguda. Anhelo conocer el grado de esta crisis y cómo debo encauzarla. Ya que estoy vivo conviene funcionar como tal; no aceptamos la simple apariencia de la vida, o sea la del impotente, del inválido.

Me preocupa ir a Montevideo en estas condiciones, pero, por otro lado acaso sea bien o hasta providencialmente bien que vaya, si encuentro un médico que me ayude.

Ya hablaremos, aunque tengo una fatiga grande.

Gracias por todo,

José María

* * *

Lima, 3 de mayo de 1967

Querido Ángel:

He demorado algo en escribirte porque la depresión que sufro desde hace algún tiempo se me agudizó últimamente. Haré un esfuerzo para ir en el segundo semestre a Montevideo y permanecer allí acaso unos dos meses. Creo que estoy pasando por un período verdaderamente peligroso y el Dr. Viñar me ayudaría como ninguno a salir del atolladero. Me siento algo extraviado y se me escapa la vida en cuanto en lugar de aprovecharla y, como es nuestro deber, incrementarla, la estoy menospreciando. Los sucesos de México no fueron precisamente estimulantes. Mi neurótico aturdimiento se intensificó allí. No me sentí con entusiasmo suficiente para acercarme a personas a quienes consideré constantemente como focos de orientación y de energía: Fernández Retamar, Benedetti, tú mismo. Ojalá haya sido yo el único en sentir así las cosas. Mario Benedetti me dio a ratos la impresión de estar revestido o insuflado de una seguridad levemente despectiva hacia los que no pensaban exactamente igual que él; Fernández Retamar aparecía como metido en un círculo bastante exclusivo del que hacía salidas simpáticas pero no verdaderamente influyentes. El Congreso se convirtió en un campo movedizo; faltó de parte de los mexicanos hombres bien cristalinos, de verdadera calidad en todos los sentidos. Nos ofrecieron ceremonias de corte monárquico sobre las cuales acaso me habría podido erguir y en las cuales me habría montado de estar mejor de salud. (...)

Pocos como tú me han ofrecido un punto de apoyo ahora que ando muy quebrantado y salgo creándote un conflicto. Hasta supersticioso me he vuelto en estos días. Empiezo a creer en la mala suerte. Pero te prometo que no me quebraré. Una combinación diabólica de circunstancias íntimas y externas se han conjurado para neutralizarme, ahora que por mi edad debería estar produciendo con más temple. Por fortuna sé que la tal conjura es parte de una crisis en la que se están quemando perturbadoras supervivencias infantiles. Si salgo avanti quizá pueda escribir un relato menos "palpitante", más lúcido y en el cual este feroz remolino que es el Perú se muestre no tan sólo como confesión de un testigo y observador sino como una obra que sea para el bien de los que gustan del arte. Aquí se prepara un porvenir muy duro para gentes como nosotros. Nos aniquilarán en la contienda si no nos organizamos como una fuerza suficiente para detenerlos ya que no para vencerlos de inmediato; no nos asustarán, no nos acallarán. Y si aguantamos un tiempo los otros quedarán ahogados por su propia podredumbre. Así ha sido siempre.

El más afectuoso abrazo para ti y mi cordialísimo recuerdo a tu inspirada esposa,

José María

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Lima, 9 de setiembre de 1967

Querido Ángel:

(....) Todas las cosas andan muy bien, menos yo mismo. Tengo excelentes propuestas para el próximo libro que escriba o que se supone que estoy escribiendo, pero la verdad es que las perturbaciones que siento desde el mortal accidente de abril del año pasado no han mejorado. En París tuve la oportunidad de hablar aunque no detenidamente con un joven médico especialista portugués; me asustó algo más porque dijo que requería un tratamiento largo y costoso. Pero, hasta ahora, ha sido el Dr. Viñar a quien me hiciste recomendar quien me dio la impresión de mayor lucidez y seguridad sobre la forma cómo debía ser atendido. Estoy procurando reunir unos dollares (sic) y, precisamente, en ese trance los dueños del Perú han conseguido devaluar el dollar, de 27 ha subido a 34 y es posible que suba más. Pero tengo unos dollares ya y puedo obtener creo hasta unos mil. ¿Cuánto tiempo puedo vivir en Montevideo con mil dollares, con cierta comodidad, pues la falta de sueño, la edad misma, la especie de "degeneración" que sufrimos los oriundamente campesinos en las ciudades crueles, muy crueles como Lima, han estropeado mi fortaleza. Por mi parte voy a escribir al Dr. Viñar acerca de lo que me costaría el tratamiento, para eso es muy posible que pueda conseguir unos dollares más. Ahora dicto tres cursos en la Universidad y estoy ahogándome con ese trabajo que antes era para mí tan noble; es que ando muy inseguro, y me asusto, a veces en estos salones muy solemnes de la Universidad Agraria. Tengo un proyecto de novela que es aceptable. Lo he variado mucho después de haber estado dos meses en Chimbote, el puerto que produce el 33 % de la harina de pescado del Perú. Ya hasta tengo el título: "El zorro de arriba y el zorro de abajo", tomando de un antiguo mito quechua. Tengo que defenderme; el psiquiatra que me estuvo tratando aquí es una buena mula tucumana, casi me echa a perder más las cosas. Ese Viñar, en cambio, es un águila afectuosa.

Creo que podría viajar hacia mediados de Octubre en que finaliza el curso más importante que dicto. No me envíes ningún centavo, guárdame los centavos del modo más seguro que sea posible. (...)

Bueno, si voy, iré en condiciones todavía de buen estado, de modo que no sea para ti una carga pesada, hasta podría dar alguna charla, aunque estoy, creo, menos bien que el año pasado. Pero como podrás apreciar por esta misma carta, estoy todavía en línea y, por lo general, me creo peor de lo que estoy.

Muchos recuerdos afectuosos a tu esposa y a tus dos herederos; no te olvides del gato. A propósito, tu mujer es poeta con un lenguaje tan puro como ese paisaje de Montevideo desde el cerrito. Nunca vi una montaña tan grande ni tan baja. Es ciudad grata Montevideo. La recordé en París, como se acuerda uno casi invariablemente de ese monstruo aburrido y cargante de Buenos Aires.

Bueno, querido, muchas gracias por todo. Ojalá pueda ir a Montevideo en octubre, para estar bien para enero en que iré a Cuba.

Un abrazo de

José María

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13 de noviembre de 1967

Querido Ángel:

He demorado mucho en contestar tu última carta por la confusión que padecía respecto a casi todo. La sorpresiva llegada del Dr. Viñar, y las dos entrevistas que tuve con él me auxiliaron mucho. Tuve la fortuna de tratar con Viñar, en la última entrevista, de manera verdaderamente amistosa. ¡Es un tipo formidable! Si por algún milagro alcanzo a tener dinero iré a Montevideo. Me ocurre con tu ciudad lo que sucede con los lugares en los que todo se conjuró durante algunos días para hacer la vida de maravilla. Entonces uno sueña con ir a ese lugar para liberarse de todos sus males y renacer. Sueño con Montevideo, y cuando estoy agobiado me pongo a trazar planes fantásticos que me permitan estar allí y eso me alivia. (...)

Fernando de Szyszlo Valdelomar

21 OCTUBRE, 2011

Galeria Isabel Aninat / Octubre

Galería Isabel Aninat – la más antigua del país-, nace en Santiago de Chile en 1983 con el lema “Agrandar el círculo”, comprometiéndose con las nuevas tendencias de los jóvenes autores.

Hoy, estos artistas son reconocidos en el mundo del arte dentro y fuera del país.

La galería trabaja con artistas consagrados tanto chilenos como extranjeros, dándole mayor cabida a exponentes latinoamericanos.

Destacan exposiciones como, Entrecruce Latinoamericano, Roberto Matta, Fernando De Szyszlo, Hugo Zapata, Luis Fernando Peláez, Jesús Soto, Carlos Cruz Diez, Kcho, Joan Miro (con la Fundación Miro), Arman (retrospectiva), Antonio Gaudí (en conjunto con la fundación Gaudi), Thomas Hoepker (Magnun Photos), entre otros.

En los años 80, el principal objetivo de la Galería fue unir tres mundos que en Chile estaban distanciados: el artista, la obra y el receptor.

La Galería se preocupó de crear un mercado para el arte chileno tanto en chile como en el extranjero, ya que el país vivía una época de encierro y, por ende, existía una gran necesidad de incorporarse al mundo las artes a nivel internacional.

Isabel Aninat forma su primera galería “Plástica 3” en 1982 junto a dos socias, en 1987 se independiza y crea “Plástica Nueva”.

En 1996 se traslada a un espacio cuyas instalaciones permitían acoger cómodamente las distintas propuestas del arte contemporáneo: video, instalaciones, multimedia etc.

En ese entonces toma el nombre definitivo de “Galería Isabel Aninat”. Marcando un hito en la escena plástica chilena, incentivando el desarrollo de lo que actualmente es un reconocido circuito de las artes visuales, formado por diversas galerías y centros culturales.

La Galería se ha destacado por formar grandes colecciones de arte, tanto a nivel de empresas como particulares y está constantemente asesorando en la colección de museos ya establecidos, como en proyectos de futuros museos e instituciones artísticas.

Isabel Aninat considera indispensable que la dirección de una Galería asuma la responsabilidad de la curatoría de cada una de sus muestras. Consecuente con ello la directora cuenta con el Título de Licenciada en Filosofía y Estética, y la experiencia de haber sido profesora titular universitaria en Apreciación del Arte e Historia del Arte Contemporáneo. De esta manera, la Galería crea y materializa sus propias apuestas.

En este momento…

Artista:Juan Subercaseaux

Actividad: “Diez Pinturas”

Fechas: 28 de septiembre al 25 de octubre

Juan Subercaseaux, pintor de historias y atmósferas atestas de melancolía. Sus pinturas nos recuerdan a los barrios que se han ido, al Santiago construido a escala humana donde las horas pasan en una plaza de barrio o en la esquina de un almacén. La poética del artista retrata piezas que detienen el tiempo y la luz nos invita al interiorismo de cada construcción o espacio habitado que se encuentra en el imaginario del artista. Subercaseaux construye historias imperceptibles donde lo invisible inquieta y captura al espectador.

El tiempo recobrado es la consigna de este artista que nos invita a participar de sus últimos trabajos.

Basta estar frente a una de sus pinturas para tener la certeza de que nos hallamos en la entrada de un mundo misterioso, de un espacio que se pierde en el día. El acto de entrar, es una introspección dentro de nosotros mismos y obviamente al mundo plástico del pintor. Subercaseaux es un artísta cuyo primer interés no es buscar lo inédito, sino revelar la profundidad de los enigmas latentes del subconsciente

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Descendiente de una familia de artistas y literatos; a los 30 años tomó la decisión de aprender a pintar. En ese proceso fueron transcendentes Thomas Daskam y Ernst Fuchs con quien aprendió la antigua técnica mixta de óleo y témpera al huevo, en Reicheanu, Austria; técnica que se le atribuye su primer uso a Van Eyck.

Benjamín Lira habla de su técnica: “Subercaseaux pinta sobre madera. El formato que usa es de proporciones íntimas. Hay un ejercicio de labor técnica muy minuciosa, hay una alquimia involucrada que consiste en ir cubriendo por capas de pigmentos el dibujo ya fijado…Las escenas se ordenan como cuando se fijaron las constelaciones, con un orden secreto. Escenas que sólo la metafísica puede descifrar”

Realista, su obra se alimenta de su biografía y sus recuerdos. A través de la observación y la disciplina del dibujo construye un universo que no parece de esta realidad, sino de otra profunda y personal.

El estilo de Juan Subercaseaux, está muy influido por el romanticismo alemán del Siglo XIX y la pintura metafísica europea de principios de Siglo XX, también llamada “surrealismo figurativo”. Subercaseaux ha mostrado su obra colectiva e individualmente tanto en Chile como en el extranjero.

En esta oportunidad presentará una selección de diez pinturas de distintos formatos.

Juan Subercaseaux estructuró un conjunto de reglas y sistemas para pintar, creando su propio universo caracterizado por una atmósfera peculiar plena de luces y motivos que dan la sensación de estar frente a una realidad misteriosa e incluso metafísica. En este escenario aparecen personajes, lugares y objetos ligados a su experiencia personal, a sus propios recuerdos y sueños. Estas imágenes han sido elegidas por su carga simbólica, percibiéndose una búsqueda cuidadosa de los modelos, de la arquitectura o paisaje, en pro de una relación cercana con lo imaginado por el artista. Entre sus temáticas preferidas se encuentran paisajes urbanos y costeros protagonizados por misteriosos personajes que se imponen en su ubicación o actitud corporal dentro del cuadro.

Exposiciones individuales

1996 Juan Subercaseaux. Galería Plástica Nueva, Santiago.

2003 Juan Subercaseaux. Galeria Plástica Nueva, Santiago

2011 Juan Subercaseaux Galería Isabel Aninat, Santiago

Exposiciones Colectivas

1984 Galería Plástica Tres, Santiago.

1994 Colectiva de Arte Fantástico, Venecia Italia.

2006 Des-cubriendo Máscaras, Galería Isabel Aninat, Santiago

Artista:Constanza Gazmuri

La muestra de Constanza Gazmuri surge a partir de la unión de dos líneas de investigación que se vinculan por medio del espectador como observador activo.

La ambigüedad inicial, la construcción por capas y las relecturas que se deben efectuar, son características comunes en estas dos líneas de trabajo que se contraponen desde su visualidad pero se vinculan desde su contenido (la verosimilitud en la imagen y el cruce de lenguajes).

Por una parte, la sala subterránea contiene fotomontajes que reflejan acumulaciones caóticas, construidas mediante repeticiones de formas arquitectónicas, las cuales develan su irregularidad y la manera en que están construidas al observarlas en detalle.

Las imágenes resultantes invierten la lógica común de la percepción, reuniendo simultáneamente varios puntos de vista y diversas posiciones de la imagen en un mismo plano.

Dos de estos fotomontajes muestran estructuras modernas, retículas y habitáculos contenedores de actividad humana. Estos espacios corresponden a un lugar de trabajo (oficinas) y a un espacio cultural (Museo Guggenheim NY).

Dichas imágenes se constituyen desde su totalidad a modo de patrones geométricos , los que generan una construcción arquitectónica ficticia.

El resto de los fotomontajes corresponden a construcciones clásicas, menos rígidas y más cálidas, que surgen desde la acumulación de imágenes.

En esta sala también encontramos una video instalación titulada “Realidad Aparente”, la cual se conforma a partir de una serie de registros capturados desde diferentes azoteas de Santiago; en conjunto con una tarima que involucra al espectador con la obra de forma directa. Este video collage aborda problemáticas relativas al tiempo, al espacio urbano y a la percepción.

Por otra parte, en la sala de arriba se exhiben una serie de fotografías de paisajes rurales con atmósferas bucólicas donde abunda la neblina y la poca definición, acercándose éstas al ámbito de lo pictórico. Son imágenes estáticas pero efímeras, son terrenos inciertos y atemporales que nos transmiten la idea de viaje. Hay un transito implícito en ellas que surge desde el recorrido efectuado por un tren que va desde Cuenca a Valencia (España).

A su vez en el muro que la enfrenta visualizamos otras imágenes que comparten la misma atmosfera, estas corresponden a paisajes del sur de Chile.

Otros dos videos acompañan esta sala. Uno de ellos registrado desde un auto al pasar por el camino de entrada hacia Valdivia. En este se muestra un paisaje efímero donde las capas de video que lo conforman se mezclan y van creando nuevos territorios. En ellos domina por algunos segundos, la blanca atmósfera de la neblina para luego pasar a transparencias que revelan lentamente un paisaje que pareciera ser infinito.

El otro corresponde a un video de plano fijo grabado desde un muelle. En este registro se articula el paisaje con lo urbano como una sola unidad, lo que se da principalmente por la atmósfera brumosa presente en la imagen.

Con estos dos últimos videos, además de abordar la temática del paisaje busco generar un cuestionamiento en torno al cruce de lenguajes (fotográfico y de video) mediante el trabajo con la temporalidad en cada uno. Mi interés esta focalizado en generar un instante de duda, donde el espectador deba hacer un ejercicio de relectura y reinterpretación de lo que está viendo.

Finalmente el observador será quien gobierna su interpretación de los códigos alterados por el artista.

A fines de mes…

Artista: Guillermo Muñoz Vera

Estudia en la Universidad de Chile en una época en que el realismo era mal mirado.

Decidido a abrazar esta corriente se nutre de los maestros de fines del siglo XIX principios del XX. En 1979 emigra a Madrid.

Se dice que pertenece a la segunda generación de realistas españoles.

Dice que pinta lo que lo rodea. Primero habló de la calle, de prostitutas, drogadictos y tribus urbanas.

En los ‘90 aparecieron las naturalezas muertas, frutas, objetos y paisajes.

La clave de su obra es el manejo de la luz, “la luz que envuelve y humaniza todo lo que toca”.

El 27 de octubre, el pintor trae a Chile su visión pictórica de la colonización europea…

Guillermo Muñoz Vera (55) pasa los días con las manos en los lienzos y la cabeza en los libros de historia. Hace dos años, el pintor realista debió poner fin a su proyecto más ambicioso. La Fundación Arte y Autores Contemporáneos (Arauco), un organismo sin fines de lucro creado por él en Chinchón, pueblo medieval de España, cerró sus puertas luego de 15 años de actividad. En ella funcionaba una academia de pintura con becas de perfeccionamiento y residencia para jóvenes artistas latinoamericanos.

El golpe fue duro y vino luego de que Muñoz Vera terminara su contrato con la galería que lo representaba en EE.UU. (Gary Nader Fine Art). “Me regalaron la libertad que no quería. Ese sueldo fijo que recibía era para mantener la fundación, entonces tuve que cerrarla. Es una pena ver el lugar abandonado, un desperdicio. Ojalá alguien se interesara en la fantasía de ponerlo en marcha otra vez, yo no he podido”, dice el pintor, que hace más de 20 años fijó su residencia en España.

Autor de un retrato de los reyes de España y reconocido en el mercado internacional, Muñoz Vera -ahora recluido en su taller de Chinchón- sigue obsesionado con la pintura al óleo y su rol como educador, inquietudes que plasma en Terra Australis incógnita, una serie de 12 pinturas de gran formato que exhibirá, desde el jueves 27, en la galería Isabel Aninat. Se trata de su visión personal de la colonización europea en América, resultado de cuatro años de investigación.

“Estoy fascinado con las posibilidades que da internet de acceder a las grandes bibliotecas del mundo. La mayoría tiene todos sus documentos digitalizados y gracias a eso he podido estudiar la historia, yendo directo a los originales y desde una visión multicultural, como lo vivió España, EE.UU. e Inglaterra”, cuenta Muñoz Vera.

La idea del pintor es crear su propio sitio web, donde subirá imágenes de sus pinturas y la investigación histórica que originó cada una de ellas. “Esto apela directamente al tema de la educación pública. Es una vergüenza que en Chile aún no hayamos hecho un trabajo de digitalización decente. Mi aporte es que a través de mi pintura se conozcan los temas importantes. Por lo mismo, también sigo obsesionado con pintar como los clásicos; a través de mis cuadros, se puede conocer la verdadera pintura”, dice.

“En Chile no me quieren”

Carabelas navegando por los mares patagónicos, astrónomos medievales intentando descifrar intrincados mapas y mesones repletos de libros, globos terráqueos y telescopios antiguos , se mezclan en los nuevos lienzos de Muñoz Vera, que ya fueron exhibidos el año pasado en Forum, la nueva galería con la que trabaja el pintor, en Nueva York. “A veces pienso que no debería pagar impuestos en España, al final es EE.UU. el país que siempre me da trabajo”, dice.

Reconoce, sin embargo, que aún no supera del todo la crisis económica. “Mis obras ya no se venden como antes. Hay una franja de inversores que compraban por 60 mil euros y que ya no se arriesgan. Los entiendo. Si el dinero no sobra, yo tampoco andaría preocupándome de decorar mis paredes. Ser artista en estos tiempos es un poco ridículo”, señala.

En sus mejores años, vendía sus cuadros en cientos de miles de euros y podía acercarse a los valores de Claudio Bravo, el pintor chileno más cotizado en el extranjero, fallecido este año, y con quien siempre se le ha comparado, por perseguir los mismos cánones del realismo clásico. Muñoz Vera no niega el referente, pero aclara que nunca se sintió cercano a la personalidad de Bravo.

“Siempre me pareció habilidoso, pero muy superficial. Todos queríamos saber cómo pintaba, pero él nunca contaba. Una vez, en Madrid, logré hablar con él una hora y me ayudó harto. En realidad, es una pena que no haya dado clases, porque la idea es poder transferir los conocimientos al vecino. El prefería venderse a sí mismo, de la mañana a la noche”, dice.

Compañero de generación de Bororo, Samy Benmayor y Jorge Tacla, Muñoz Vera mantiene una relación tensa con la escena de arte local. “En la U.de Chile no me dejaban en paz con esa cuestión del realismo, siempre me torturaron por mirar a Rembrandt y Caravaggio. En Chile no me quieren, ya me trataban mal de antes y con los murales en el Metro fue peor, me machacaron intelectualmente”, dice, aludiendo a la serie de paisajes de Chile que, en 2005, pintó para la estación Metro La Moneda.

El año pasado volvió al país a visitar su Concepción natal, luego del terremoto de febrero de 2010. De regreso en España, organizó una venta de obras para donar lo recaudado a las víctimas, y con las fotos que tomó en la zona devastada se inspiró para crear nuevos cuadros. No pudo exhibirlas en ninguna galería. “Me dijeron que ya no era tiempo de pensar en tragedias y se negaron a exponer las obras”, dice. Eso sí, en la actual muestra, junto a los cuadros sobre la expansión de Europa, mostrará un lienzo de la erupción del volcán Chaitén. “Sufro del síndrome de Estocolmo, por estar más de 20 años en España, pero cada vez que me miro al espejo me acuerdo que soy chileno. Al final, todo lo que veo y lo que estudio pasa por mi visión de sureño”, concluye.

Actidades: Exposiciones

Artistas: Juan Subercaseaux,Constanza Gazmuri,Guillermo Muñoz Vera.

Lugar: Galeria de Arte Isabel Aninat

Dirección:Espoz 3100, Vitacura. Santiago, Chile

Teléfonos: (56 2) 481 98 70 / 481 98 71

domingo, 2 de octubre de 2011

Fernando de Szyszlo Valdelomar


La República

Hoy es el último día para ver muestra de Fernando de Szyszlo

Domingo, 02 de octubre de 2011 | 12:03 pm

Foto: Sharon Castellanos (La República.pe)

Este domingo 2 de octubre culmina la muestra de ‘Retrospectiva’, serie de pinturas del artista nacional Fernando de Szyszlo (86), en el Museo de Arte de Lima (Mali). El evento, desde su inauguración, busca homenajear al pintor.

En su último día, solo cuesta 1 nuevo sol ir a conocer la obra del peruano, condecorado el pasado julio con la orden del Sol. Como indica la web oficial del Mali:

“La muestra, presentada gracias al patrocinio del Banco de Crédito del Perú BCP, incluye alrededor de cien obras entre pinturas, esculturas, grabados y proyectos experimentales”.