viernes, 30 de marzo de 2012

Fernando de Szyszlo Valdelomar

TERRA

30 de marzo de 2012 • 11:52 • actualizado a las 14:46

Tras la polémica, Fernando de Szyszlo recuerda a Vallejo

En el mes aniversario de César Vallejo, Fernando de Szyszlo, el reconocido pintor e íntimo amigo de Georgette (la que fuera esposa del poeta), contó a Terra la historia que lo acercó al notable escritor peruano tantos años atrás en París. Además, el artista se pronunció sobre la polémica en torno a la columna de Diego de la Torre aparecida en el diario El Comercio semanas atrás, en la que el columnista acusó a Vallejo –para despertar el escándalo popular– de haber creado en el subconsciente nacional una idea fracasada y derrotista.

Szyszlo guarda en su casa el único resto de Vallejo que existe en el Perú. Conserva manuscritos, libros y fotografías y una historia de amistad con la también entrañable Georgette Vallejo. El artista le abrió las puertas a Terra para contar y mostrar sus recuerdos. El único resto de Vallejo en el Perú, por cierto, es algo que se podrá descubrir en el video anterior.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Fernando de Szyszlo Valdelomar

LA REPUBLICA

SOCIEDAD

Mario Vargas Llosa celebra al pie del Misti

Miércoles, 28 de marzo de 2012 | 5:00 am

De cumpleaños. Mario Vargas Llosa cumple hoy 76 años de edad. El Premio Nobel de Literatura celebrará su onomástico en Arequipa, la ciudad donde nació, donde se han preparado actividades culturales y homenajes.

Juan Carlos Soto.

El peregrinaje de Vargas Llosa ha sido intenso. De Arequipa a Estocolmo-Suecia con escalas claves en el itinerario de su carrera literaria: Cochabamba, donde aprendió a leer. Piura, la de los médanos de arena, algarrobos y la Casa Verde, el combustible para las primeras novelas. La gris Lima, la de Zavalita que recorre la calle Tacna desmoralizado interrogándose: ¿en qué momento se jodió el Perú? París, ciudad luz en donde coció como escritor con los fuegos de Flaubert, Camus, Sartre, entre otros. También Londres y una residencia fundamental en Barcelona, la ciudad catalana donde lo condujo la superagente literaria del boom Carmen Balcells.

El escritor ha vivido en más de 70 casas –revela su hijo Álvaro– contando la de la avenida Parra. En el segundo piso de ese chalé de arquitectura republicana se oyeron sus primeros gritos en la madrugada del 28 de marzo de 1936.

De ese primer año de residencia mistiana, él no recuerda nada. Con la familia materna en brazos partió a Cochabamba sin recuerdos. Aunque los Llosa se encargaron de llevarse a Arequipa en el corazón. A los cuatro años de edad recién conoció el Misti, las casas de sillar, el queso helado, las pastas de la Ibérica. Todas esas cosas de las que hablaban en los almuerzos familiares.

En 1940 llegó con su madre al Congreso Eucarístico, una actividad religiosa organizada en el centenario de fundación española de la Ciudad Blanca. Se alojaron en casa del tío Eduardo; ahí probó por primera vez el chupe de camarones, hoy uno de sus platillos predilectos. De regreso de Cochabamba y rumbo a Piura, en las playas arequipeñas conoció el mar. El automóvil fue obligado a detenerse en Camaná para que el niño se zambulla en las aguas frías del Pacífico. La experiencia no fue muy grata; lo picó un cangrejo en el pie.

Desde entonces, ha sido un ida y vuelta. Mario siempre estuvo conectado con sus raíces. Cada visita es una celebración, un reencuentro espiritual con sus abuelos Pedro y Carmen, los tíos que lo protegieron ante el abandono paterno y empezaron a alentar su vocación por los libros. También con amigos y arequipeños vinculados con él por alguna razón. Eduardo Ugarte, Walter Garaycochea y Óscar Urviola refrescan algunas jugosas anécdotas de esas visitas de Vargas Llosa a esta ciudad.

SANTA CATALINA

“Te imaginas a la monja nadando en mierda, Patricia”. El escritor le pregunta a su esposa admirado después de escuchar la exposición de su guía Eduardo Ugarte y Chocano en el recorrido por el monasterio de Santa Catalina, uno de los más imponentes de la Ciudad Blanca. Eran inicios de la década del setenta. MVLl tenía el encargo de escribir un guión para Radio Televisión Italiana sobre el monasterio de Santa Catalina. En una de esas celdas en donde vivían las monjas, Ugarte (hoy director del Museo de Arte Contemporáneo) contó la historia de una interna que sufrió una incontrolable diarrea. Sus compañeras la amarraron al camastro hasta que expulse el diablo. Las evacuaciones eran interpretadas como algo propio del demonio.

MVLl tiene una conexión particular con Santa Catalina; en uno de sus artículos reveló que en el cementerio descansa uno de sus ancestros: la hija menor de la tatarabuela de su bisabuela. Una monjita internada a los doce años y que murió ahí rozando los noventa. “Vez que visito Santa Catalina, echo flores por encima de la tapia con la ilusión que caigan cerca de la tierra que alimentaron sus gusanos”, dice. Después de Santa Catalina, recuerda Ugarte, el club cultural deportivo Cayma lo invitó a un conversatorio realizado en la plaza del distrito. Además de su esposa a Vargas Llosa lo acompañaban sus amigos José Miguel Oviedo y Fernando de Szyszlo. Lo recibieron como presidente de la República. Comió adobo pero se resistió a probar el anisado por su conocida abstinencia. Un señor de nombre Portocarrero se acercó y le contó un drama familiar para que lo escriba. Mario respondió sonriente: mejor cuéntela usted que lo vivió en carne propia.

LA CAMPAÑA POLíTICA

Óscar Urviola Hani es miembro del Tribunal Constitucional (TC). En el Pez en el Agua, el escritor cita a este abogado puneño de nacimiento pero arequipeño por adopción como uno de los grandes militantes de Libertad.

Desde su oficina en Lima mediante el hilo telefónico el magistrado rescata algunas anécdotas de aquella memorable campaña política.

En 1990 Urviola estaba subido al carro de Libertad en rechazo a la estatización de la banca. Urviola trabajaba en el Banco de Crédito. Sus compañeros lo designaron como uno de sus voceros para dar batalla contra la medida anunciada por el presidente García. Elegido diputado en las elecciones de 1990, para la campaña de la segunda vuelta, Urviola acompañó al candidato presidencial a El Pedregal. En ese naciente centro urbano de la irrigación Majes los seguidores quisieron agasajar al escritor con un enorme cuy chactado. El roedor chancado con piedras y frito en aceite ardiente no figura entre sus favoritos. Entonces con gran diplomacia declinó a favor de Urviola, quien devoró hasta los huesos de aquel platillo. “Fui el gran beneficiado”, recuerda entre risotadas.

Tras el fin de la aventura política, la amistad con el escritor se ha mantenido firme. Se han encontrado varias veces como aquella oportunidad a mediados de la década del noventa en Berlín, Alemania.

El ex diputado recibía un curso sobre Democracia y Desarrollo. En la noche que coincidieron Vargas Llosa y Patricia lo invitaron a un concierto de la Filarmónica y a cenar en un restaurante. La larga charla terminó al filo de las dos de la madrugada. En las calles berlinesas a Urviola se le ocurrió tomarse una fotografía. A esas horas no hay un alma en la vía pública. De pronto apareció una pareja, entre ellos un español que aceptó el papel de fotógrafo. Después de disparar el flash reconoció a Mario. “Hace días estuve en Colonia y no pude entrar a su conferencia. Siempre he tenido el sueño de conocerlo”, decía este lector que jamás imaginó encontrarse al escritor a esa hora y pidiéndole una foto.

LA COMIDA SECRETA

En el almuerzo de marzo del 2010 en la picantería La Palomino, uno de los comensales se acerca al escritor con un álbum fotográfico. Es Walter Garaycochea Villar, un docente de filosofía jubilado de la Universidad San Agustín (UNSA).

Mario mira con atención esas postales en las que aparecen milagrosamente rejuvenecidos él, Juan Manuel Guillén Benavides (en ese entonces rector de la UNSA y ahora presidente de Arequipa), su hijo Álvaro, Fernando Olivera, entre otros. Las imágenes corresponden a la noche del 17 de noviembre de 1997.

En esa fecha le concedieron el título de doctor honoris causa, un acto de provocación y desafío para el gobierno de Fujimori. Guillén corrió el riesgo. Después de los actos protocolares preparó un agasajo secreto para el escritor. Guillén encargó a Garaycochea organizarlo en su casa de la calle Ugarteche.

Era tan confidencial que las secretarias del literato que lo acompañaban no sabían a dónde iban. Una de ellas se topó con la esposa de Garaycochea, Carmen Muñoz Najar, y le pregunta: ¿y tú qué haces acá? Soy la dueña de la casa, le respondió a su prima.

Esa noche los invitados llegaron al borde de los ocho y media de la noche. Guillén no asistió al acto de bienvenida.

A esa misma hora, integrantes de la Contraloría lo citaron para que responda por un posible desvío de fondos de la universidad. Como se manejaban las cosas en ese gobierno era de suponer que esa incómoda fiscalización era la primera advertencia por condecorar a MVLl. Guillén llegó después. Y se la pasó conversando con el escribidor en un diálogo muy íntimo. Eran otros tiempos.

La biblioteca regional alberga más de 200 libros en 20 idiomas

Mario Vargas Llosa ha sido traducido a más de 70 lenguas.

En la biblioteca regional que lleva su nombre se albergan más de 200 libros en 20 idiomas diferentes provenientes de su colección personal. En la ciudad los turistas extranjeros empiezan a conocer su obra aunque todavía, a pesar del Nobel, algunos no saben quién es.

Luego que en marzo del 2010 se pusiera la primera piedra de este recinto, Vargas Llosa envió en valija diplomática, desde su biblioteca personal en Madrid, una dotación de libros para nutrir los anaqueles de este centro de lectura que en su primer año de funcionamiento ha recibido más de 22 mil visitantes.

En total fueron 284 libros que incluyen las obras de Vargas Llosa en 20 idiomas: español, japonés, francés, italiano, rumano, húngaro, alemán, inglés, portugués, holandés, polaco, noruego, griego, hebreo, árabe, ruso, chino, coreano, sueco.

Claves

Mario Vargas Llosa habrá nacido en Arequipa, sus primeros relatos transcurrirán en Lima y Piura, habrá alcanzado la fama como escritor en París y le habrán entregado el premio Nobel de Literatura en Estocolmo, pero es en la boliviana ciudad de Cochabamba en donde le sucedió el hecho más grandioso de su vida: aprender a leer.

En 1998 regresó a Cochabamba y visitó la casa acompañado por la prensa y reconoció los lugares en donde habían transcurrido sus juegos de infancia. En esa ocasión el escritor le autografió a la actual dueña un ejemplar de la novela Los cuadernos de Don Rigoberto.

lunes, 26 de marzo de 2012

Fernando de Szyszlo Valdelomar

ALVARO ACEVES

GALERIA

FERNANDO DE SZYSZLO

(1925)

Nacido en Lima en Julio de 1925, es un artista plástico peruano de renombre, conocido principalmente por su trabajo en pintura y escultura.Es uno de los más destacados artistas de vanguardia del Perú y una figura clave en el desarrollo del arte abstracto en América Latina. Lirismo del color, enriquecido por ricos efectos de texturas y un manejo de gran maestría de la luz y las sombras son los rasgos más importantes de la pintura de Szyszlo.

Fuertemente identificado con unir las imágenes de las antiguas culturas con un lenguaje artístico modernista, el arte de Szyszlo revela una amplia cultura procedente de diversas fuentes que van desde la ciencia y la filosofía hasta la literatura. Sus evocaciones a los rituales, mitos y geografía de los paisajes de costa y desierto son frecuentemente asociados con el de los monumentos religiosos precolombinos.

Además es creador, junto con el poeta Emilio Adolfo Westphalen de la revista Las Moradas (1947-1949) de gran importancia en el desarrollo de la actividad cultural en el Perú.

En 1996 publicó Miradas Furtivas, una selección de artículos escritos desde 1955, preferentemente sobre arte contemporáneo y arte precolombino. Actualmente es miembro de número de la Academia Peruana de la Lengua.

domingo, 4 de marzo de 2012

Fernando de Szyszlo Valdelomar

EL PAIS

Inicio /Cultura

Los tres jóvenes que están detrás de la exposición de La Tertulia

El grupo ‘En un lugar de la plástica’ se encargó del montaje artístico del museo La Tertulia.

Por: Redacción de El País Lunes, Marzo 5, 2012

El viernes pasado estaban en segundo plano. Incluso, pasaban inadvertidos, pues nadie se imaginaba que esos muchachos eran los responsables de la gran exposición de la colección del Museo La Tertulia , que se inauguró ese día.

Ellos conforman el grupo ‘En un lugar de la plástica’, que hace curadurías de museo en gran escala. Sus integrantes son Nicolás Gómez Echeverri, magíster en investigación en Historia del Arte de la Universidad de Goldsmiths, en Londres; Julián Serna, artista plástico y becario Fulbright en la maestría en Cultura Visual de Illinois State University, y Felipe González, editor de Laguna Libros, una editorial independiente especializada en libros de arte. Como Serna debió viajar a los Estados Unidos, los otros dos se gozaron la inauguración.

Desde cuando comenzaron a trabajar en el proyecto, vivieron de asombro en asombro. Debieron, entonces, recordar la sentencia de Miguel González, el curador de La Tertulia: “La vida de un museo está en la bodega”.. Y fue una sentencia confirmada. “Hallamos una cantidad de obras que uno sólo conocía en libros de historia del arte, Esa bodega es impresionante”, confesó Gómez.

No todos los días se ve, juntas, obras originales de María Theresa Negreiros, Fernando de Szyszlo, Luis Caballero, Pedro Alcántara Herrán, Ómar Rayo, Alejandro Obregón, Andy Warhol, Roy Lichtenstein, Diego Rivera o Roberto Matta. Y la lista sigue, hasta sumar 1.500 obras.

“Parte del proceso fue restaurar las obras. Y luego vinieron los retos: el primero, seleccionar qué mostrar y qué guardar. “El criterio fue eminentemente pedagógico. La idea de hoy es que los museos no son los dueños del conocimiento, pero sí los responsables de cuidar ese patrimonio y de invitar al público a que se interese en él. Hoy en día se controlan temperatura y humedad, pero si no se forma una ciudadanía que tenga conciencia de cuidarlo, en 40 años habrá que botar las obras”, añadió.

Por eso, más que una exposición, son cuatro simultáneas: pintura, escultura, obra gráfica y dibujo, distribuida en tres pisos con ejes temáticos: paisaje, ciudad, bodegón, cuerpo y abstracción.

“Los ejes temáticos hacen que el público se sienta identificado con las obras. Con todos ellos cualquier persona tiene una relación y ello nos eximió de buscar un orden cronológico, o geográfico o de técnicas”, prosiguió Echeverry.

“La obra de arte no debe ser vista como algo autónomo y el museo no debe ser sólo un lugar de contemplación. Se debe jugar con los espacios, para que una obra ‘converse’ con otras y se fortalezcan los temas planteados”, dijo Nicolás Gómez.

Los curadores advierten que no han acabado de descubrir. “En obra gráfica hay 1.200 piezas, que apenas están saliendo. Dejamos muchas guardadas para más tarde. Por ejemplo, un Andy Warhol. También de Pedro Alcántara Herrán, Maripaz Jaramillo, Éver Astudillo, que ya saldrán a la luz”, anunció Felipe González.

Otras obras que están presentes en la muestra han sido exhibidas muy pocas veces. Por ejemplo, hay una de Óscar Muñoz que él no recordaba haberla hecho. Es un dibujo que hizo hace 30 años para una carta del restaurante del museo.

Por eso, “con las rotaciones siempre habrá novedad, porque hay obras en bodega que la gente quiere ver”, dijo González, al advertir que el museo debe ser visitado varias veces al año.

viernes, 2 de marzo de 2012

Fernando de Szyszlo Valdelomar

Fernando de Szyszlo, el arquitecto que se convirtió en pintor

Viernes, 02 de Marzo 2012 | 9:40 am

A sus 87 años, Fernando de Szyszlo mantiene viva su pasión, entrega y amor por la pintura, con la que busca traer a la vida nuestro pasado.

Fernando de Szyszlo es el pintor de renombre más destacado de nuestro país. Sus creaciones se caracterizan por la presencia de lo simbólico precolombino. Uno de los elementos que destaca en su pintura es el círculo, como elemento que representa expresiones de felicidad y hondo dolor.

A lo largo de su vida Szyszlo ha estado atraído y vinculado a las artes. En su adolescencia tenia una especial predilección por la literatura y la música, pero para su sorpresa en secundaria descubre que tiene una especial facilidad para las matemáticas, decidiendo seguir la carrera de arquitectura en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI).

Su estadía en esta casa de estudios fue corta. Luego de inscribirse en un curso de dibujo descubre que había nacido para pintar.

Para Fernando, un pintor es fruto de las circunstancias, vivencias, historia, tradiciones y hechos que transcurren en su vida, todos estos elementos son fundamentales para que una vez interiorizadas se proyecten de manera natural en la obra del artista.

En su evolución como pintor fue fundamental la presencia de figuras como Octavio paz, quien lo apadrino y ayudo a conocer gente en París, y Rufino Tamaño, quien le enseñó que se puede traducir a un lenguaje contemporáneo el mundo interior del pintor, en el cual se encuentran presente su historia, identidad y raíces.

Para un pintor no es fácil plasmar en un lienzo la imagen que se encuentra en su mente. Fernando lleva 68 años dedicados en cuerpo y alma a la pintura, pero a pesar de su larga trayectoria él aun ve errores o defectos en su obra, porque existe un desfase entre lo que quería plasmar y el resultado final.

Su mayor satisfacción y reconciliación con su trabajo se da cuando ve a las personas emocionarse ante sus pinturas y entender qué quiere transmitir por medio del lenguaje del color, las sombras y la luz.

Fernando de Szyszlo Valdelomar

EL HERALDO

02 de Marzo de 2012 - 03:30 pm


Apenas se abre el ascensor, la persona se deleita con estas obras de Oscar Tapia y Álvaro Barrios.

Primera escena, una pared. Ese muro de tez blanca o ya sea pintado de cualquier color que clama a gritos por un elemento que lo revista y le de vida. Un cuadro. Uno, dos, tres o los que sean necesarios.

Más allá de ser un ítem decorativo de los espacios del hogar, un cuadro es la pieza que conjuga la identidad de cada lugar. Así mismo, el marco que lo rodea, le aporta una gran dosis de significación, ayudándolo a imponerse en donde vaya a ser colocado.

Elsa Gutiérrez de Piñeres, reconocida galerista experta en marquetería, tras un recorrido que hizo por diferentes residencias de personalidades de la ciudad, le apuesta a que una obra siempre se verá mejor con un marco que la realce, sin robarle su importancia.

“En cada uno de los espacios que visité me topé con una serie de obras exquisitas, inteligentemente puestas en cada pared. Todas muy bien enmarcadas, eso sí, cada una con una propuesta que conjugaba a la perfección con los alrededores de la vivienda”, dice.

La galerista hace énfasis en la personalidad, fuerza y vitalidad que le imprimen los cuadros a cada rincón de los hogares. “Ni las obras de arte, ni los marcos pasarán de moda nunca. Se ha mostrado en algunas revistas que lo que está vigente, supuestamente, es colgar pocos cuadros, y en muchos casos hasta sin marcos”, agrega.

No se trata de demeritar a las personas que quieran lucir un cuadro sin marco en una de sus paredes, sino de apreciar el valor agregado que le otorga una buena pintura a un espacio.

Presencia, buen gusto y sutileza. Tres palabras que traducen el sentimiento que produce en muchas de las personas el encontrarse con un buen cuadro mientras recorren un apartamento o una casa.

Obras de Vera Tcherassi, Percy Cannon, Miró, Fernando de Szyszlo, Any Figuerola, Alicia Viteri, Roberto Angulo, Flavia Rosales, Néctor Mejía, Oscar Tapia, Maripaz Jaramillo, Bibiana Vélez, Norman Mejía, Leonel Góngora, Enrique Grau, Vivian Saad y Guillermo Ardila fueron las protagonistas de las visitas de Elsa, cuya belleza propia y encanto artístico, hizo que ganaran un lugar para estas páginas.

En gustos no hay disgustos, pues cada quien decora su hogar de acuerdo a lo que desee reflejar. Es ahí cuando la escogencia de un buen cuadro se convierte en algo realmente importante para la decoración de las viviendas.

Por su parte, en las marqueterías se usan diversidad de estilos y materiales dependiendo de lo que requiera la obra.

“Maderas, poliuretano, retablos, laminillas de plata y oro, molduras flotantes, cajuelas, combinación de marcos lisos con labrados, entre otros términos, son la razón de ser de un marco imponente, decidido y listo para adornar una exquisita obra de arte”, concluye la galerista.

Sobre los marcos...

“En las marqueterías se usan diversos materiales y estilos, dependiendo de la obra”.

Texto
Ana Milena Pugliese Araújo
ana.pugliese@elheraldo.com.co

jueves, 1 de marzo de 2012

Fernando de Szyszlo Valdelomar

Peruanos en su Salsa reconoce a 30 personajes ejemplares

Jueves, 01 de Marzo 2012 | 4:15 pm

RPP Fernando de Szyszlo

´Son testimonios estupendos de gente realmente admirable. Desde mañana vuelven 30 personajes en esta serie´, señaló Raúl Vargas.

Carlos Vallejos Sologuren | RPPJuan Manuel Guillén | RPP

Peruanos en su Salsa estrena su segunda temporada con una serie de 30 personajes que han contribuido notablemente al progreso de nuestro país, desde este viernes 2 de marzo a las 9:30 a. m. en RPP Noticias y los sábados y domingos a las 9 p. m. en RPP TV.

“Son testimonios estupendos de gente realmente admirable. Desde mañana vuelven 30 personajes en esta serie, que tiene una novedad: también haremos entrevistas a gente notable de cada una de las regiones que brindan aportes para nuestro desarrollo”, manifestó el conductor del programa Raúl Vargas.

En el primer programa de esta temporada, conoceremos la trayectoria y los hechos más trascendentales de la vida de Fernando de Szyszlo, uno de los pintores más destacado del Perú.

Este mes, también tendremos como invitados al precursor de la minería en nuestro país Alberto Benavides de la Quintana, el arequipeño Juan Manuel Guillén y a Carlos Vallejos Sologuren, promotor de la lucha contra el cáncer.